viernes, 12 de junio de 2015

ANNI B SWEET, LA CHICA DE AYER DE ANTONIO VEGA EN EL FESTIVAL DE LES ARTS (VoI. II)



Se ha partido en dos la tarde. Así empieza Ver Llover el tema estrella de una banda con nombre de alero pívot de los 80. De la Cruz es el calificativo escogido por la banda de indie melancólico y atractivamente añejo que tenemos delante y que invade sus canciones de un aroma oscuro y sólido que te acaba atrapando. El embrión de estos curtidos músicos está en Maga, una banda con un importante predicamento en sus bases del sur peninsular y cuyo nombre homenajea al personaje femenino de la mítica Rayuela de Cortázar. No muy lejos de sus anteriores andares Miguel y César (ex de Maga) han decidido probar suerte con su nuevo proyecto que en su primer disco incluye una colaboración Anni B Sweet. Con ella coinciden también en este edición inaugural del Festival de les Arts de Valencia, de hecho tocan en el mismo escenario pero en distinto horario.




Anni nos recibe en su camerino después de un directo difícil. El sonido no ha funcionado del todo bien y la franja horaria ha coincidido con la final de Champions entre el Barça y la Juve, que los asistentes con el corazón partido podían seguir a través de una pantalla gigante. El ambiente no acompañaba pero, a pesar de todo, Anni B Sweet y músicos ha desplegado todos sus encantos para presentar su último trabajo Chasing Illusions. El público ha respondido abarrotando los aledaños del escenario para arropar las acogedoras melodías que acompañan una voz tersa pero decidida, en una ambiente indie folk tamizado por una suave pronunciación británica. El gracejo andaluz de Ana López, nombre real de la cantante y compositora que se esconde tras Anni B Sweet, recuerda su origen malagueño. A pesar de una aparente fragilidad y confirmada juventud esconde una sólida formación musical. Como Mozart empezó de niña a componer canciones; componía sobre el piano y luego les vendía las canciones a mis tías, explica bromeando, luego he visto que no era tan fácil. 



Evidencia la mala situación económica que atraviesa el país que lógicamente se refleja en la cultura, pero sentencia no me puedo quejar nada. Desde que ganó el primer premio de maquetas de las revista Mondo Sonoro en 2008 su carrera no ha hecho más que coger velocidad. Después de fichar por el sello Subterfuge fue escogida para abrir un concierto de Antonio Vega en Valencia en 2008. En esa gala sucedió un hecho inusual; la gente empezó a pedir bises y él me dijo que los hiciera. El carismático líder de Nacha Pop quedó deslumbrado por las cualidades de la joven promesa y le ofreció cantar a duo una versión de su clásico La chica de Ayer… yo le dije que no, porque estaba muy nerviosa y no sabía si me iba a salir bien, para cagar una canción así mejor no hacerla. Le dije que la próxima vez, pero no hubo una próxima vez, recuerda Ana con cierta tristeza. Antonio Vega murió unos meses después de aquel concierto. Ana valora de su breve pero intenso contacto musical con él la humildad y la cercanía que transmitía, cualidades que ella también ejercita de manera innata. Pero ciertamente es ambiciosa su hambre musical que tiene entre sus pilares básicos nada más y nada menos que a Fleetwood Mac, Pink Floyd o Led Zeppelin entre otras bandas esenciales del pasado siglo. Más recientemente cita The War on Drugs como algunas de sus influencias recientes. No le gusta explicar la música que hace porque siempre que me intento definir lo hago fatal y me limito, me pongo una etiqueta cuando soy una cosa dejo de ser muchas otras y eso no me gusta. De todas formas acaba explicando que lo que hace es una especie de dream pop, en todo caso una delicia que siempre apetece escuchar.



Pero antes de que la final de futbol más esperada de la temporada empezara en el estadio olímpico de Berlín, que por cierto fue inaugurado por Hitler, pasaron más cosas en el Festival de les Arts. Muy divertida fue la fiesta que monta Carlos Sadness, un tipo simpático que a pesar de recibir en plena cara todo el impacto del sol de media tarde, evita ponerse las gafas por respeto al público. Grupos de seguidores corean sus canciones entonando pegadizos estribillos como Te voy a matar cuando me acabe de peinar, toda una declaración de intenciones. Letras coloristas, pegadizas y de contacto envueltas en una música fresca ideal para el verano. Según dice tiene muchas ganas de hablar pero se contiene porque tiene poco tiempo para cantar sus canciones, pero no olvida felicitar a los valencianos por haber prescindido de los servicios de Rita Barberá, al fin.


Diferente es la propuesta que ofrecen los guipuzcoanos Delorean, sus frenéticos y elucubrantes ritmos enardecen la tarde y animan el baile. No olvidaron algunos de sus temas más sonados como As time breaks off que eleva el tono de la fiesta.
En el escenario grande Jero Romero hace lo propio lanzando sus melodías sinuosamente acompasadas con frases secuenciadas por ritmos marcados. Son canciones nacidas para ser cantadas a mil voces en festivales. Como los temas de Izal que ha visto convertido buena parte de su repertorio en himnos por sus seguidores, que abarrotan los aledaños. Suenan los acordes de Hambre y los brazos se eleven entre danzas y coros masivos, solo somos animales recuerda la letra. En muchas de las estrofas el cantante evita usar el micrófono ante los coros acompasados de legiones de seguidores entregados.



La Habitación Roja son un valor seguro, los valencianos juegan en casa y se nota. La gente no cabe en el área reservada para ellos cuando inician un completo repaso a su biografía discográfica que incluye Mi Habitación o Segunda Oportunidad. No olvidan felicitarse y felicitar a la gente por el cambio político recién llegado, tienen incluso un recuerdo para los gobernantes que forman ya parte del pasado al dedicarles un Ahora sí que está bonita Valencia.  La entrega de los de l’Eliana nos hace disfrutar de unos sus mejores directos conocidos en tiempo. Se nota que están en su mejor momento, como la ciudad que celebra este nuevo festival.



El Barça ya se ha convertido en campeón y los futboleros se incorporan a la agenda, que incluye como plato fuerte a Lori Meyers. Comprobé que, efectivamente, los habían dejado entrar a pesar de los problemas de acreditación que compartimos el viernes (ver Vol. I). En el tendido no cabe ni una aguja pero nadie para de moverse mientras los granadinos van deshojando Alta fidelidad, Luces de neón, El tiempo pasará hasta llegar al primer clímax con Mi realidad, uno de sus hits al que le sigue, ya como despedida Enborracharme. Decididamente valió la pena que los dejaran entrar.


El cartel se completa con las siniestras danzas electrónicas llegadas desde Liverpool con TheWombats, que demostraron saber cómo hacer bailar a un público totalmente entregado en la recta final del festival. Un gran éxito de jueves a sábado congregando a 22.000 personas ávidas de música. Como decía Marc de Dorian, seguro que el Festival de les Arts ha llegado para quedarse. Y es que ahora Valencia sí que suena mejor. 

lunes, 8 de junio de 2015

CON DORIAN SIN PLAN B EN LA CIUDAD DE LOS FESTIVALES (VOL 1.)


Llegué a última hora de la tarde cuando la luz mostraba la faceta más cálida del día y Dorian desplegaba todos sus arpegios en el escenario central. El Festival de lesArts recoloca a Valencia en el circuito de los macro certámenes de pre-verano, aprovechando el espacio descomunal que ofrece la Ciudad de las Artes y las Ciencias, un lugar de ensueño para cualquier creador donde las distancias son inabarcables para un ser humano. Aquí los conceptos “recto”, hacia la derecha” o “ahí al lado” adquieren dimensiones épicas.



Después de varios circunloquios, rodeos y largos paseos conseguí localizar la caseta de acreditaciones. Como no podía ser de otra manera mi nombre no figuraba en la lista, caprichos informáticos del destino habían traspapelado mi filiación ante lo que la afable dependienta que gestionaba la pulsera de entrada poco podía hacer. Por supuesto era imposible establecer conexión con mis patronos para aclarar el malentendido ante la falta de cobertura en la ciudad más moderna de las ciencias, pero decidí seguir intentándolo. No era el único que se encontraba en la misma tesitura, junto a mi estaban esperando turno los componentes de Lori Meyers, la banda granadina cabeza de cartel del sábado. Habían llegado un día antes para disfrutar del ambiente y aclimatarse al terreno tranquilamente pero una vez más la informática impedía el normal funcionamiento de las cosas, y el grupo tampoco estaba en la lista de entrada para el viernes. Finalmente y gracias al voluntarismo de los encargados la cosa se resolvió y todos entramos al recinto ferial.


Atravesados los primeros obstáculos consigo reunirme con mis compañeros Álvaro, Javi, Ana y Josep, en la zona de expositores donde gestionan el stand de UKEMOTION, la productora que convierte en imágenes todo lo que puedas soñar con su arte exquisito y cercano. Mientras comparto con ellos los detalles de mi pequeña odisea comprobamos que justo al lado los Dorian están firmando discos. La conclusión es clara, ya que me he visto obligado a escucharlos en lontananza por el retraso en mi llegada, habrá que solicitarles una entrevista para que nos cuenten de primera mano sus últimas andanzas. Dicho y hecho, al poco rato  estamos con Marc Gili (voz, guitarra, letras y composición) y Belly Hernández (teclados, piano y composición) en su camerino, acaban de tocar y siguen emocionados. Se muestran tremendamente amables. Pulcramente vestidos de negro, su uniforme oficial, están contentos porque por fin Valencia tenga el festival que se merece y que haya venido para quedarse, apunta Marc en una momento trepidante de cambios llenos de buenos augurios que han salido de las urnas, generando un ambiente de optimismo que todos compartimos en la sala y posiblemente en casi todo el recinto.

Esta pareja de enamorados de los ritmos de Joy Division o Jesus and Mary Chain han visto como los temas de Dorian se convertían en auténticos himnos de principios de siglo, a través de oscuras letras que extraen argumentos de las zonas más profundas del ser humano pero siempre relacionadas con las verdades más cercanas y con cierta aurea de esperanza. Las letras de Dorian plantean una rebeldía frente a la sociedad frente a los cánones, frente a las leyes rígidas en las que a veces nos vemos sometidos en nuestro día a día, y las canciones de nuestra banda lo que hacen es buscar una salida a esa rigidez a esa rutina que a veces nos mata a todos, platean una rebeldía frente al orden establecido y nuestras vidas han sido un poco así explica Marc, responsable de los versos del grupo citando también a Belly. A Cualquier otra Parte, Paraísos Artificiales o La Tormenta de Arena son auténticos hits por derecho propio aupadas por un público cada vez más numeroso que los ha convertido en himnos que abarrota recintos donde tocan son cosas que van llegando con el trabajo con el amor con el esfuerzo y hacer canciones con el corazón. No es algo que digas algún día vamos a tocar delante de 30.000 personas es estúpido plantearte esto cuando haces arte, tienes que hacerlo con tu corazón y así poquito a poquito ha llegado el público a Dorian, concluye Marc. Ahora la formación de Barcelona revisita sus éxitos en su trabajo ’10 años y un día’, un ejercicio de recuerdo vital acompañados de temas inéditos que la banda ha guardado celosamente en secreto para la ocasión. Están entusiasmados y satisfechos con la incorporación de acompañamiento de un grupo de cuerda y viento en los arreglos de este álbum de aniversario, que ahora ofrecen en gira como una joya para compartir. Una gira que definen como muy divertida, con 10 músicos en el escenario y cuando empezábamos íbamos todos en un Peugeot a los conciertos. Su triunfo es planetario porque más allá del Atlántico llenan también despiertan grandes pasiones. Acaban de llegar de Perú y aún recuerdan los efectos del mal de altura después de tocar por encima de los 4000 metros. Belly nos cuenta emocionada como han participado en un concierto en favor de los damnificados por la contaminación de una fábrica en La Oroya. Una localidad tristemente famosa por ser una de las diez ciudades más contaminadas del mundo a causa de una fundición, que trata los restos de mineral polimetálico de una mina cercana.


La factoría, obsoleta y anticuada, ha generado graves daños en el entorno por las emisiones contaminantes que contienen dióxido de azufre pero principalmente metales pesados. Sus niveles de polución superan los límites exigidos por la OMS y afectan especialmente a los niños. Pero la historia después de años de sufrimiento tiene final feliz como las canciones de Dorian, Belly explica que las instalaciones han cerrado sus puertas y el concierto se convirtió en una gran fiesta, una de las actuaciones más bonitas que hemos hecho nunca. Ahora con las multas millonarias que pagaran los contaminadores se construirán escuelas y hospitales. Y todo se ha conseguido por la unión de la gente nos podemos creer que unidos podemos cambiar las cosas como está pasando en España últimamente, sentencia Marc. La preocupación por el medio ambiente está entre los planteamientos de una pareja de genios del indie electrónico, Belly explica como los festivales deben tener a ser sostenibles y aprovechar que son un altavoz muy grande que puede llegar a gente muy joven con pequeños mensajes que pueden acabar siendo muy importantes. Muy pronto podreis ver íntegramente la entrevista con Dorian en el nuevo portal sobre medio ambiente Samaruc Digital


Lo tienen claro. Su decisión es diáfana y sus objetivos precisos, desde el principio se lanzaron a hacer lo que más les gusta convencidos de vivir por y para la música; nos tiramos a la piscina desde muy jovencitos y nunca tuvimos un plan B define Marc. No hay duda, el plan A han salido bien. Que sigan. (Continuarà).

sábado, 14 de marzo de 2015

Julián Hernández, líder y guía de Siniestro Total, habla para el blog MUSIC MAN de su novela Sustancia Negra y otros cachaverosódicos momentos.


“El apocalipsis tiene una ventaja, no hay segunda parte” 


Es fácil entrevistar a Julián Hernández, le gusta hablar y lo hace bien. Voz, guitarra, compositor y padre espiritual de Siniestro Total, aporta certeras opiniones sobre los temas más variados que le planteas, en medio de un brillante marasmo de ideas que brotan tan desgarbadas como su físico. Esta conversación tiene además un punto cabalístico, se produce 25 años después de otra charla que mantuvimos después de un concierto en Benicarló, en que su banda compartió cartel con los flemáticos Imaculate Fools, el círculo se empieza a cerrar.

Aquí y ahora, en Valencia, hablamos de su primera novela, Sustancia Negra, una delirante historia de historias que incluye un secuestro, torturas hídricas entre vecinos, terribles secretos que cambiarán el mundo y la venida del apocalipsis. Como gran letrista del ingenio define todo este caos narrativo como “cachaverosódico”, un adjetivo que le viene de familia como dadaísta de nacimiento.

Pregunta: -Veo que has dedicado el libro a Rik Mayall (actor británico fallecido en 2014), ¿qué afinidad tenías con él?.  

Respuesta: el momento en que empecé a maquetar un poco pensé; en esta página bebería ir la dedicatoria y ese día murió Rik Mayall, dije ya lo cambiaré y no lo cambié nunca, ahí se quedó Rik Mayall, porque al final de todo me decía a mí mismo “qué cojones! a Rik Mayall, quien mejor”. Soy un super fan de (series como) Los Jóvenes, y La Víbora Negra, hay una gran influencia de ese tipo de  diálogos (en el libro).

P:¿Hablas de insectos palo, el apocalipsis… en qué estabas pensado?

R: (ríe a carcajadas) No sé, yo creo que tenía la mente en blanco, la obligación era contar una historia porque en una novela se supone que hay que contar una historia, pero uno por deformación profesional está más acostumbrado a las distancias cortas, entonces pensé en una historia de historias, que es más viejo que ir a pie. Era la inversión un poco de Sherezade de las Mil y Una Noches, que es la víctima que cuenta cuentos para sobrevivir. Aquí no es la víctima es el agresor, el secuestrador, el que cuenta historias y pasan cosas alrededor. Está la idea del secuestro, los dos encerrados en una habitación mientras alrededor el mundo se hunde, un argumento un poco light… porque un apocalipsis como Dios manda tiene una ventaja, que no hay segundas partes, nadie puede rodar la segunda parte. Solo hay uno.

P: En estas historias de insectos y transformaciones ¿Qué hay de Kafka y de uno de tus autores favoritos, Ramón Gómez de la Serna?

R: Gómez de la Serna es más una influencia de cómo escribir, organizar la novela, son capítulos muy cortos y con frases absolutamente luminosas, que uno no consigue ni de lejos. Kafka tiene que ver con un poco la transformación y el bicho, pero no con la manera de escribir. A mi Kafka me parece ya inalcanzable, si Gómez de la Serna me parece estratosférico, Kafka me parece ya estar en otro planeta.
También está Flann O’Brien, el escritor irlandés, En Nadar Dos Pájaros tiene un eco por ahí en la novela en un juicio demencial, El Tercer Policía, El Descenso A Los Infiernos… . Hay una especie de cambalache entre el humor absurdo un poco el tono Miura, Jardiel, también lo de la tipografía tiene que ver con Gómez de la Serna.

“El capitalismo es una máquina militar que domina el mundo de manera que cualquier otra civilización no es posible”

“No creo en la democracia porque no creo en el género humano, creo en los individuos”

P: Introduces revelaciones que cuestionan las bases del cristianismo. Sí eso ocurre, como dices en una de tus canciones ¿quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos?

R: Claro es que dinamitas la base de la civilización, si tu cambias la historia sagrada estás cambiando muchas cosas. Viene en el libro de cultura del apocalipsis, que la Cristiandad era una buena idea al principio para contener a la bestia humana, al final resulta que en lugar de contener a la bestia humana, y que la paz reine en el mundo y cosas así, tuvo un retoño absolutamente perverso y decadente que es el capitalismo. El capitalismo es una maquinaria militar que domina el mundo de tal manera que cualquier otra civilización no es posible a su lado. La tecnología es un exterminio de  cualquier otra civilización, entonces la verdad era que me apetecía mucho dinamitarla un poco.




P: En unos momentos de efervescencia política ¿puede salir algo bueno de todo esto?

R: Fundamentalmente no creo en la democracia porque no creo en el género humano,  creo en individuos creo en humanos pero el género humano como género organizado, auto organizado me parece un auténtico desastre. Por lo pronto lo bueno es no perder de vista la jugada. Me hace muchísima gracia esa gente que dice “no, es que cualquier otra opción que no seamos nosotros es inestabilidad”,  ¿y qué problema hay? a mí me parece muy bien la inestabilidad,  y por otro lado dicen “es que el voto de castigo es un voto inútil”, oiga para mí no, si ustedes han diseñado un sistema democrático que consiste en meter un papelito ahí, y a mí me da por castigar metiendo un voto ¿por qué no?. Que luego las cosas cambien para bien y que sea todo maravilloso y que se acabe con tanta podredumbre, pues no lo sé. Sinceramente no creo, porque no tengo mucha confianza en el género humano, ya te digo, pero que pase algo que las cosas se queden inestables y que nos tambaleemos un poco… a la gente le encantan los magnicidios, la gente estaba fascinada con la muerte de Carrero Blanco o con el asesinato de Kennedy y las Torres Gemelas, cuando pasa una cosa de esas da como una sacudida eléctrica… cuando no pasa nada durante demasiado tiempo la gente se acaba aburriendo.


P: Tenemos mucho populismo, popularismo, socialismo… ¿no hace falta un poco más de dadaísmo?.

R: Los que somos dadaístas de nacimiento no queremos hacer proselitismo, (risas) queremos quedarnos con nuestra idea, vosotros haced lo que queráis. La idea dadaista era muy salvaje, muy anti intelectual y al mismo tiempo, era curioso porque luego eran unos intelectuales de cojones. TristánTzara era un poeta increíble al que Dadá le pesó durante toda su vida, y Francis Picabia escribía novelas, eran muy anti intelectuales pero muy intelectuales. Al final dices… esta gente era muy lista.

P: ¿Hay más verdad en lo absurdo que en la realidad?.

R: Sí, es más cachaverosódico. Al final la palabra tiene que ver con la realidad como un absurdo y lo absurdo como la única realidad. Yo no creo que Tip y Coll fuera humor absurdo. Cuando juegas con el lenguaje puede parecer absurdo, pero Lewis Caroll también hacía humor absurdo, y eso es muy serio. Uno camina sobre hombros de gigante pero no les llega a la suela del zapato. La historia sobre el humor del absurdo creo que es un error.

P: Define cachaverosódico.

R: Yo la utilizaba como un adjetivo pero entiendo que hay una idea que es la cachaverosodia general. Yo la usaba de una manera natural porque la utilizaba mi padre pero nadie me corregía, entonces alguien me dijo en twitter que esa palabra sólo la utilizas tú porque no existe. Y entonces busque en el Maria Moliner, el diccionario de la RAE, en Internet de arriba abajo y no aparece la palabra cachaverosódico. Claro, tenía que preguntarle a mi padre pero resulta que se había muerto y no se lo podía preguntar. Le estuve preguntando a mi madre, y ella dice que sí, que la palabra la utilizaba mi padre constantemente pero que no sabe de dónde la había sacado. Nos vamos a quedar sin su etimología para siempre. El otro día se me ocurrió una cosa que probablemente este hombre hubiera calificado de cachaversódica es que escribas un discurso y pongas una acotaciones, se lo das al orador y el orador te lee las acotaciones también, fin de la cita… (entre risas)

P: ¿Utilizarías como personajes de un libro a Mariano Rajoy o Felipe VI?

R: Lo dudo, son gente muy vulgar y muy aburrida. Hombre aquí se cita de lejos al rey de España, un eco que queda por ahí. Como material de ficción tendría que hacerles muchas perrerías… a lo mejor sí, ahora que lo dices sí (risas). Como es literatura, como puede pasar cualquier cosa.
Se supone que muchos periodistas están escribiendo ficción por cosas que no pueden contar. Me da mucha rabia, yo quiero saber las cosas de verdad con chicha, yo escribo ficción porque no se cómo es la vida íntima de Mariano Rajoy, si no la escribiría con pelos y señales; 24 horas en la vida de Mariano Rajoy, como habla cuando no tiene micrófono delante, o como actúa.

“llevamos 300 años dependiendo de una familia que es un desastre”

“En los años 80 aparece un auténtico milagro genético, un borbón guay, pero también falló y ahora tenemos otro más”

P: Y sobre el régimen instaurado en España ¿qué escribirías?.

R: Aquí nos olvidamos de una cosa, que llevamos dependiendo de una familia desde hace 300 años. España ha dependido de los Borbones y además todos han resultado desastrosos y de repente en los años 80 aparece como una especie de milagro, un auténtico milagro genético, un Borbón “guay”, el mejor de los Borbones posibles, y resulta que también falló. Pero ahora tenemos otro más, ¿otra vez es otro un milagro genético?, pero si ya había fallado el anterior, aquí hay un problema yo creo. Es increíble como seguimos 300 años con una dinastía que siempre ha acabado mal, eso es España. Han estado presentes durante la República, que aparece como “vamos a cargarnos a estos”, una guerra civil muy cruel con unos años de una dictadura que resulta que era una monarquía… Creo que es el sistema político más cachaverosódico que se ha inventado jamás.

Llegados a este punto es inevitable hablar de música. Siempre me he preguntado de dónde surgen esas letras desconcertantemente ingeniosas, de creatividad calenturienta en apariencia prosaica donde, casi en una misma estrofa, hablan del estado de un glande, de los confines del universo o del robo de unos discos de cumbias. Unas rimas que ya están en la historia de la música española junto a las de AntonioMachín o Nino Bravo, aunque por distintas razones claro.

P: ¿De dónde sacais esas letras?

R: hombre pues ahora que lo dices, no lo sé, (risas)…algunas veces en las canciones tienes que meter cosas que encajen, sobre todo cuando haces una letra para una música que ya está hecha.  Tiene que tener una cierta rima, una cierta acentuación, a veces te vienen palabras que dices bueno esto encajaría, mucho sentido no tiene pero encaja de puta madre. Muchas veces es al revés, es una letra a la que tienes que poner una música para que esté bien acentuada. A veces alguien me ha recordado cosas que salen en canciones que ya no recordaba de dónde venían. Me ha pasado también escribiendo esto, algunas de las notas que están a pie de página eran para acordarme de dónde las había robado. En las canciones decía Chuck D de Public Enemy que lo primero que pensaba para hacer una canción era el título y estoy de acuerdo, pero a veces pasa y a veces no.

P: Después de tres décadas en activo, ¿sois conscientes de lo que habéis supuesto para varias generaciones de gente con vuestra estilo de ver la vida y leer la música?.

R: muy conscientes no somos de nada, pero que hay chavales jóvenes que vienen a los conciertos. Escuchan las canciones por primera vez y te hacen unos comentarios de una lucidez pasmosa que no se me habrían ocurrido nunca. Y eso que ahora con los precios con un IVA delirado la chavalada se tiene  mirar mucho lo de ir a los conciertos. Que haya gente joven también es un poco la razón de que exista Siniestro Total, que estemos los vejestorios solos tocando en el asilo no tiene mucho sentido, que haya gente joven que le eche un vistazo está muy bien. Pero no se hasta qué punto eso es una influencia vital o algo así, no creo.

P: ¿Qué suposo el Punk para tí, para Vigo y para Siniestro Total?

R: la idea punk era menos un género musical. La gente mete en un mismo saco a grupos como los Sex Pistols, los Dammed, los Ramones, los Clash y Dead Kennedys que si los escuchas uno detrás de otro no se parecen en nada. La idea punk es más una idea de base teórica, es decir, como de intervenir en los medios, de hazlo tú mismo…un montón de ideas situacionistas como Jhonny Rotten o ideas casi de comic como la de los Ramones, con una cantidad de cosas que pueden caber dentro, pero el género musical en sí no es tan importante. Para nosotros es esa base donde apoyarnos, sí que tiene una importancia crucial aunque estés tocando blues, soul, al final acaba saliendo de todo.



P: ¿Cómo encaja Siniestro Total en los nuevos formatos musicales?

R: en la medida en que podamos ir sacando singles, canciones, y luego que tengamos las suficientes para juntarlas en un álbum, así es como más o menos pensamos funcionar. En el momento en que hay este desparramo digital, ya no tienes un concepto de álbum cerrado, ya no tienes un principio y un final, casi parece que Spotify es la biblioteca de Babel, es infinito. Entonces el concepto de álbum cerrado y estar 3 o 4 años preparándolo y sacarlo de golpe…(duda) casi nos parece mejor ir sacando singles como un trabajo a la vista de la gente. Ahora tenemos dos canciones, ahora tenemos otras tres y juntamos otras y tenemos un álbum. Es lo que hacían los Beatles, es muy pop.

P: ¿Cuéntame algo nuevo que vayas a hacer?

R: con Siniestro empezamos a tocar ahora ya a lo bestia, yo pedí una excedencia para esto que me la otorgaron amablemente los chicos y empezamos a tocar a finales de marzo por festivales y bolos. La idea es entrar también el estudio, tenemos un par de canciones grabadas que tenemos que acabar del todo para mezclar. A ver si este año sacamos un vinilo después del verano que yo un es una de la grandes espinas clavadas que no tengo, que sea un 10 pulgadas por el amor de Dios que me encantan, así además de poner 14 canciones, pones 10 y queda bien. A lo mejor también editar en vinilo de lo que está grabado en directo en (la sala) La Iguana. En realidad es un non stop, casi como los tiburones que no pueden dejar de nadar o se mueren, el mundo ha cambiado radicalmente entonces mejor tirar del carro que te tire el mundo a la cuneta, vamos a controlar la jugada.

Este gran tiburón que se mueve entre los mares del rock & roll a toda velocidad todavía tiene mucho océano por recorrer. De su divertido ingenio seguro manarán muchos más momentos cachaverosódicos, ya sea para compartir desde un escenario o entre las líneas de un libro. Seguro que Dadá está orgulloso de él.  

viernes, 6 de febrero de 2015

Recuerdos bajo la ArenA


La fiesta del derribo acabó con el lanzamiento de un enorme peluche des de un quinto piso, tamaño natural, quemándose a lo bonzo. Las llamas se apagaron antes de llegar al suelo, de esta manera quedó clausurada la fiesta por el cierre del piso que dejábamos por un destino mejor. Allí quedaron muebles apilados, botellas apuradas de marcas cover y plásticos varios, mientras raudos salimos hacia el concierto por las escaleras, ante el estado de inhabilitación total en que quedó el ascensor. Los jueves el tráfico era imposible en toda la ciudad y también lo era ese 17 de diciembre de 1987, pero finalmente conseguimos llegar a Arena dentro del horario previsto. Vicente, Quique, Sergio, Cota y yo mismo flanqueamos la entrada y encontramos en la barra a Robert ‘Throb’ Young, flamante guitarra de los Primal Screamla banda que veíamos a ver tras comprar la entrada anticipada a última hora, con cierta reticencia por mi parte, más partidario de los angostos caminos ultrasónicos de Jesús and Mary Chain, la banda matriz que su batería BobbieGillspie abandonó para convertirse en cantante de los Primal.
  

Modestamente ofrecimos al guitarrista una improvisada petaca formada por un recipiente de Ceregumil, el gran concentrado vitamínico que alimento la infancia de los 70, rellenado con güisqui DYC. El hombre agradeció el gesto y a cambio nos cedió seis latas de cerveza de primera marca, degustadas en primera fila del concierto, que registraba menos de media entrada. Inmediatamente comprobamos que el marasmo sonoro que nos ofrecían apenas proponía matices dentro de un interminable sinfonía de distorsión que enmarañaba cualquier atisbo de separación entre tema y tema. Robert me reconoció entre el público y me ofreció su guitarra, que hice sonar sin que mi desconocimiento de la partitura y mi oxidado solfeo me impidieran participar del mismo sonido que ofrecía la banda a un público inexpresivo. Finalizada la sesión actúe como groupie y me dirigí al camerino para agradecer mi cameo con la banda, ante el desdén de mis amigos que ya habían tenido bastante. El guardia de seguridad frenó nuestro acceso a los músicos, pero de nuevo Robert me abrió pasó ante el vigilante al que espetó ‘he has played with us’ (ha tocado con nosotros). Contento por mi inesperado debut con los Primal nos adentramos en el backstage, donde compartimos unos bocadillos de cena y una charla  como aquella flemática gente, que se asombrada de los conocimientos musicales que intercambiamos sobre los Doors, The Birds o Chocolate Watchband. Mientras apuraba los canapés de las bandejas mi gran amigo Vicente insistió en que Robert le cediera a fondo perdido el sombrero que había lucido durante el concierto. El guitarra insistía en no deshacerse de su tocado, que recordaba el que Bob Dylan lució en Patt Garret and Billy The Kid, el grandioso western crepúscular beatificamente rodado por Sam Peckinpah, pero a cambio nos firmó las entradas y decidió acompañarnos a visitar algunos locales de la noche valenciana, entre los que no faltó el mítico Límite.





Es una de las múltiples historias que esconden están paredes ahora ya definitivamente desmoronándose por donde también pasaron Ramones, Pixies, Canned Heat, Iggy Pop, Jhonny Winter, Chuck Berry, BB King, Dr.Feelgood, Robert Plant, The Cramps, Devo, Kraftwerk, The Cure, Lloyd Cole, Psychedelic Furs….  Entre  una mucho más extensa lista de ilustres que se subieron a los escenarios de Arena Auditorium o Garage, la antigua Pacha de Valencia, un templo musical donde muchos crecimos en la adoración a los buenos riffs y la pasión por los directos que acogió la flor y nata del panorama internacional y toda la escena española. El local, una antiguo almacen de patatas de Benimaclet, abrió sus puertas a finales de 1983 y a las pocas semanas, ya en 1984, se perpetró el primer concierto a manos de Alaska y los Pegamoides, convertidos ya en iconos vivos de la modernidad, acompañados por el duo dinámico más fatal de toda la historia con la superstar FabioMcNamara  y su alter ego a los tacones Pedro Almódovar, un combo de verbo caústico y letra suelta donde la música era casi lo de menos, y que hoy sería prácticamente impensable ante la mojigatería imperante como tantas otras cosas que pasaron en aquellos días. Todo tenía cabida en la mejor sala de la ciudad, con el aforo perfecto y excelente calidad acústica. Eran tiempos de conciertos constantes en cualquier recoveco de la ciudad del Turia, en plena ebullición de estilos una vez consolidada y amortizada la movida valenciana a principios de los 80, que derivó en la trasnochada ruta del bacalo, un trayecto que en realidad sería más apropiado trasladar al Círculo Polar Ártico, donde el apreciado pez migratorio, se concentra cada año en grandes bancos junto al norte de Noruega, huyendo de la congelación hibernal, por otra parte, cada vez menos refrigerada a causa del cambio climático. Cambian las temperaturas, las modas y el poder adquisitivo de los bolsillos jóvenes que décadas atrás atestaban de jueves a domingo salas como Arena, Hoy el lugar se desploma poco a poco de manera literal a la espera de convertirse en el local de referencia de una cadena de supermercados. Sus aún resistentes muros y gradas fueron testigos de besos furtivos, algún que otro coma etílico y brillantes momentos de rock and roll. Aquí grabaron los Radio Futura su disco en directo, Jerry Lee Lewis encendió su piano o los Fuzztones repelieron las agresiones de alguna parte del público. Buena parte de la historia y un detallado recopilatorio de lo que allí paso está recogido en el sitio.





2015 empezó en Arena con un nuevo incendio en su interior, por causas desconocidas según los bomberos, que ha contribuido a deteriorar aún más su deplorable estado. Las fotos que acompañan este texto fueron tomadas poco antes de este último fuego, como posiblemente el último testimonio gráfico tomado en el interior de una sala que fue referencia de dos décadas en Valencia y que ahora espera el momento para convertirse en los escombros de un pasado intenso, rociado de estrofas inacabadas y muchas anécdotas inconfesables. Ya nunca podré volver a conversar con Robert ‘Throb’ Young , tristemente fallecido en septiembre de 2014, ni volverá a sonar música en su interior excepto la de las excavadoras, pero aunque sus paredes caigan muchos recuerdos quedaran bajo la arena.     

domingo, 30 de noviembre de 2014

La Danza de la Vida

CINCO DÍAS QUE CAMBIARÁN EL MUNDO

Llegamos pronto al cine, con ganas. Entregamos al empleado de la puerta nuestras entradas, y el hombre reacciona con una media sonrisa cómplice tras leer el título de la película que habíamos escogido. ‘Muy buena elección, debería ser de visión obligatoria en todos los colegios... les encantará’, es la crítica certera del encargado que nos abre la puerta a un mundo nuevo.





Five Days to Dance es una lección de vida que habla de adolescentes, el penoso esquema de la educación, la danza como terapia, pero sobretodo de relaciones humanas, de cómo aprender a ser persona es terriblemente  complicado y al mismo tiempo muy simple; sólo hay que dejarse llevar. En una sociedad que basa sus reglas en una competición feroz y constante, que desprecia a los débiles y sólo premia al triunfador, la pareja protagonista recuerda que todos somos seres especiales, únicos. Tanto el que llega el primero como el que queda en sexta posición tienen mucho que aportar a los demás y son necesarios para que el mundo siga su curso. Una pedagogía de esperanza que consigue muchísimo más que crear un número coreográfico en cinco días de curso, donde desde el refuerzo de la individualidad de los alumnos se consigue formar un grupo cohesionado y fuerte, capaz de cualquier cosa. 



Un emotivo y brillantemente físico documental de Rafa Molés y Pepe Andreu, cuidadosamente fotografiado por el ojo mágico de José Luís González, que ha sido preseleccionado para los premios Goya en nueve categorías, entre ellas la de mejor documental y mejor dirección novel. Una prueba más del gran talento que atesoran los ex trabajadores de la Radio Televisió Valenciana (RTVV), vilmente despreciados por un poder político alérgico al arte, la cultura y cualquier forma de sabiduría.  

La historia nace de la propuesta formativa que reparten por Europa de Wilfried y Amaya, él holandés y ella española, dos coreógrafos que más allá de sus dotes para la danza emplean una gran dosis de psicología avanzada para hacer brotar la autoestima, la creatividad y la autodisciplina en unos alumnos que sólo tienen en común la desgana, ante el absurdo sistema educativo que los obliga a escuchar tediosas lecciones día tras día que deberán reproducir posteriormente en los exámenes, para poder seguir adelante hacia un destino incierto. Son estudiantes en plena efervescencia adolescente, el momento más crítico y decisivo de su formación como personas. La misión es ardua. En tan solo cinco días deberán perder sus miedos y olvidar rencillas que resultan infranqueables en esta etapa de la vida, para formar un verdadero grupo, donde el contacto físico del baile trasciende el ejercicio de aprovechamiento del propio cuerpo para abrir las mentes a nuevas posibilidades creativas. Una tarea pedagógica que sale de la pantalla para afectar a la emoción del espectador, que aprende con los actores a mirar de otra manera a su entorno y sus relaciones. Una sensible historia de arte, respeto y cariño que merece una visita al cine y augura un largo camino a este emocionante documental y sus autores, que nos muestran cómo sí se puede afrontar de otra manera la danza de la vida.